Ya has acabado el manuscrito de tu novela. Lo has revisado 400 veces hasta que las palabras han perdido todo el sentido. Lo lees y haces un escaneo automático; te lo sabes de memoria. Has leído por ahí que tu manuscrito necesita una corrección de estilo y ortotipográfica. Por si acaso, se lo has dejado a tu amigo Baldomero, que sabe mucho, para que busque alguna falta de ortografía perdida y no ha encontrado nada más.

Está perfecto, ¡lo tienes! Ahora toca lo más difícil: buscar quién te lo publique. Tras tirarte días buceando en red averiguando cómo publicar tu libro, descartas las editoriales de vanidad porque has leído nuestra entrada y te decides a buscar una portada, un servicio editorial y publicarlo tú mismo en Amazon para pedir unas copias para la familia.

Resulta que acabas de caer en la trampa del ego del autor.

No te lo tomes a mal, nos ha pasado a todos. Tu manuscrito es tu niño bonito, tu motivo de existencia y es imposible que tenga un defecto. El problema es que lo has leído tantas veces que ya no tienes una visión objetiva de las frases, párrafos o capítulos. Aunque tu amigo Baldomero lo haya revisado también, seguramente no esté al tanto de las nuevas normas de la RAE en lo que a ortografía y gramática se refiere.

Por no hablar del estilo de tu manuscrito. Es tu estilo personal y no estás en disposición de cambiar nada, ¿verdad? Pero el estilo va mucho más allá de tu huella de autor. Incluso los autores más consagrados, como Stephen King, tienen errores y malas costumbres que requieren de un corrector. Todos los autores que han publicado con una editorial clásica o tradicional tienen detrás un corrector, por eso su trabajo parece perfecto, pero son humanos.

A continuación te explicamos con ejemplos por qué puedes necesitar una corrección de estilo, una corrección ortotipográfica o las dos.

¿Qué es una corrección ortotipográfica?

La corrección ortotipográfica es la más fácil de explicar:

  • Corregir faltas de ortografía y de acentuación.
  • Repasar el uso de mayúsculas y minúsculas buscando errores.
  • Corregir fallos en la puntuación. Aquí se incluyen los famosos guiones (que en realidad se llaman rayas o guiones largos) de los diálogos que tanto quebradero de cabeza dan.
  • Revisar que todas las siglas, cifras y nombres estén correctos.
  • Hacer una búsqueda de espacios sobrantes.
  • Se procede a consensuar los usos de recursos tipográficos como negritas, cursivas, comillas, etc.
  • Revisar que el índice tenga coherencia con los títulos y que estos estén bien usados.

Un ejemplo de coherencia en el uso de cursivas puede ser:

El capitán vivía en un château y cada noche leía uno de sus libros favoritos sentado en un sillón de estilo “art nouveau” de color antracita.

Aquí puedes ver que, como sugiere la RAE, se ha indicado el uso de extranjerismos mediante cursiva y comillas. Pues bien, un corrector unificará este criterio y optará por el uso de cursivas o comillas en toda la obra, quedando así:

El capitán vivía en un château y cada noche leía uno de sus libros favoritos sentado en un sillón de estilo art nouveau de color antracita.

Atención: el corrector no va a cambiar NADA de tu historia. Solo va a corregir lo que no se adecúa a la normativa vigente de la RAE, nada más.

¿Qué es una corrección de estilo?

Vamos a intentar ser claros con este tema. Una corrección de estilo es una revisión más profunda que la ortotipográfica y, por lo tanto, más cara. La corrección de estilo comprende diferentes aspectos como:

  • Eliminar las muletillas y las expresiones propias del lenguaje oral, dando paso a descripciones y el uso de los verbos necesarios.
  • Favorecer el uso de sinónimos para aportar un léxico más nutrido. Se sustituirán las repeticiones innecesarias de palabras.
  • Empleo de una correcta puntuación y que la longitud de los párrafos sea adecuada.
  • Si se trabaja sobre el manuscrito maquetado, control de viudas y huérfanas. En nuestro caso el maquetador siempre se encarga de ello.
  • Orden en frases y párrafos, que las ideas estén bien expresadas y con la gramática correcta.
  • Que los tiempos verbales sean coherentes.
  • Favorecer el uso de conectores entre frases y párrafos.
  • Que las descripciones sean nutridas. (Aunque algunos correctores incluirían esto en un informe de lectura).

Nos hemos encontrado casos en los que un autor ha escrito toda una historia de misterio, con unos protagonistas con nombres y apellidos pero los cuales no somos capaces de visualizar por falta de una descripción precisa. No sabemos si son morenos o rubios, por ejemplo.

Otro caso sonado es el del autor que mezcla tiempos verbales y en una misma escena emplea el pasado y el presente sin razón alguna. Anteriormente os hablamos del flashforward y del flashback, pero nos estamos refiriendo a algo como esto:

Andrés estaba a punto de dar un puñetazo al agresor cuando se sobresalta por un destello que proviene de la cocina. El agresor aprovecha el despiste para huir y dejó a Andrés con dos palmos de narices.

Aquí hay un fallo de estilo. Otro ejemplo de lo que hace un corrector de estilo es el uso de sinónimos:

Al fin Bartolomé pudo ir a su casa. Hacía años que no pisaba su casa y veía a su familia. Cuando llegó no había nadie, así que decidió subir al segundo piso de la casa y visitar su antigua habitación. Se sentía como en casa.

Sabemos que es una exageración, pero seguro que así ves lo que queremos decir. Con el uso de sinónimos quedaría así:

Al fin Bartolomé pudo ir a su chalé. Hacía años que no pisaba su hogar y veía a su familia. Cuando llegó no había nadie, así que decidió subir al segundo piso de la vivienda y visitar su antigua habitación. Se sentía como en casa.

¿Qué me recomendáis? ¿Corrección de estilo u ortotipográfica?

Siempre recomendamos una corrección ortotipográfica, sin excepciones. No sabéis la rabia que da ponerse a maquetar un manuscrito y encontrarse con fallos como:

  • Mal uso de los guiones largos o rayas de los diálogos. Esto es un pecado capital en una novela.
  • Falta de cursivas en términos extranjeros (no incluye los términos inventados por el autor o sí, depende de su gusto y deseos).
  • Acentos que faltan, especialmente en interrogativos (cómo, cuándo, dónde…).
  • Tildes que sobran, usualmente debido a un desconocimiento de las nuevas normas de la RAE (aquél, éste…).

Si el autor o la autora no ha solicitado nuestro servicio de corrección ortotipográfica, no podemos hacer nada y tenemos que maquetar el manuscrito según está. Nos pone un poco tristes. Al final nosotros buscamos que la novela esté perfecta, pero el cliente manda.

Entendemos que el precio de una corrección ortotipográfica y una de estilo se va un poco de presupuesto. Además, algunos correctores no saben hacer una sin la otra. Pero siempre insistimos en solicitar, al menos, una corrección ortotipográfica.

Piensa que tu nombre va a ir al asociado a ese libro toda la vida y, si tiene faltas de ortografía, va a reflejar la calidad de autor que eres. En nuestra guía: Las 5 preguntas que debes hacerte como escritor antes de empezar tu novela insistimos mucho en que tu manuscrito esté lo más redondo posible y los errores son una parte fundamental que puede dar al traste con todo tu trabajo.

Cierto es que es muy difícil tener un libro 100 % libre de errores. Hasta a los correctores más experimentados se les escapa alguna errata, son humanos. Incluso si dependiésemos de un algoritmo de corrección, se le escaparía uno o dos matices. Pero no es lo mismo leer un libro con 200 errores ortográficos que otro con un par de erratas que se acaban corrigiendo en ediciones posteriores.

Conclusión

En esta entrada hemos querido mostrarte las ventajas de las correcciones de estilo y ortotipográfica, las grandes olvidadas por los autores que buscan publicar su libro. Como te hemos explicado no cambian el estilo de escritura, más bien dan más valor a tu novela.

Antes de acabar queremos advertirte sobre una mentira más de las editoriales de autoedición y coedición el: nosotros nos encargamos de esto. Asegúrate que viene especificado por contrato, ya que las editoriales de vanidad no lo van a hacer, ni aunque te lo cobren. Es un servicio tan caro, que ninguna de ellas se arriesga a perder un cliente por un presupuesto elevado. Los precios que tienen algunas en su web van sin revisiones, aunque te digan lo contrario. No les creas.

Si te han quedado dudas sobre la explicación que acabamos de plantear o quieres saber más sobre nuestros servicios editoriales, no dudes en escribir un comentario o ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.


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